TERAPIA INTEGRATIVA SISTÉMICA

  • Recuerda

    Hace mucho tiempo olvidamos quién éramos, qué hacíamos aquí en la Tierra, y hacía donde íbamos. Olvidamos que formábamos parte de un gran Sistema Cósmico, que éramos parte de la Tierra. Nos creímos separados, nos creímos mejores que los árboles y los animales. Tuvimos que luchar para sobrevivir, y el miedo fue nuestro recurso. Hoy estamos despertando de un gran sueño. Estamos evolucionando en consciencia, recordando nuestra esencia divina, nuestro ser espiritual teniendo una experiencia física.

    Estamos volviendo a unir Cuerpo, Mente y Espíritu. Estamos recordando que somos UNO con el Todo. Y ahora elegimos Super Vivir desde el amor como recurso.

    El momento es ahora.

  • Reprograma

    De los 0 a los 7 años nuestra mente esta en estado hipnótico, los niños son esponjas, se dice popularmente. Todo lo que nos ocurre durante estos primeros años de vida, desde el espacio intrauterino pasando por el momento del parto, determina nuestros circuitos neuronales y el sistema de creencias, lo que pensamos de nosotros mismos y lo que pensamos del mundo. Dependiendo de cómo fue nuestra infancia, cómo fueron nuestros padres, que ocurrió en nuestro sistema familiar, la clase social, la cultura, religión, etc, nuestra experiencia en el momento presente quedará condicionada, así como nuestros potenciales y limitaciones. Hacer consciente lo inconsciente y resignificarlo, reprogramarlo, es el primer paso para convertirnos en quién realmente somos y tener una vida plena, libre de todos esos condicionamientos que nos alejan de nuestro Ser Esencial.

  • Regúlate

    Nuestra consciencia se encarna en un cuerpo físico que esta regulado, principalmente, por nuestro sistema nervioso, que hace de interface de toda la información que recibimos tanto interna como externamente, transmitiendo la información al cerebro y activando distintas respuestas automáticas que bien nos pueden conectar con la sensación de seguridad, o activar respuestas de huida, defensa o congelación ante una amenaza -real o imaginaria- . El trauma, tanto propio como heredado, produce una desregulación en nuestro sistema nervioso, congelando en el tiempo esa respuesta biológica al evento, evitando que se pueda volver al estado de seguridad, distorsionando nuestra percepción, mucho tiempo después de que la experiencia, haciéndonos vivir en una estado de constante peligro e hipervigilancia que a la larga produce ansiedad, depresión, falta de sentido vital, desmotivación. enfermedades, etc. El Trauma crea una coraza interna a nivel celular que nos mantiene congeladas en el tiempo y separadas de la vida, de los demás y de nosotras mismas.

    Por eso aprender a regular nuestro sistema nervioso es una parte fundamental del proceso terapéutico.

  • Integra

    A lo largo de la vida nuestra consciencia va quedando fragmentada debido a las distintas experiencias traumáticas que no pudimos procesar en el momento en el que sucedieron, debido a la intensidad emocional o al estado de vulnerabilidad o indefensión en el que nos encontrábamos viviendo el evento. Como adultos en un proceso terapéutico y de crecimiento personal ir en busca de esas partes que quedaron congeladas en el tiempo y enterradas en lo profundo de nuestro inconsciente, ir en busca de esa energía, de esos recursos y de esos pedacitos de alma que entregamos o nos arrebataron, es imprescindible para devolvernos al estado de Ser Completas y Soberanas.

    Integrar a la niña o niño interior, integrar a la adolescente o al adolescente, integrar nuestra sombra, integrar al juez interno, integrar a los padres, al sistema, integrar los recursos que quedaron enterrados en el inconsciente, como la fuerza, la seguridad, la confianza, la creatividad y muchos más… integrar, integrar, integrar para estar cada día más completas y llenas de poder y energía vital.

    Integrar para responder desde la responsabilidad de la consciencia.

  • Transfórmate

    Recordar, reprogramar, regular e integrar son pasos que nos conducen a nuevos lugares internos de comprensión y aceptación de quién somos. Descender a las profundidades de nuestro interior nos permite encontrar la luz y los tesoros escondidos en nuestro inconsciente que nos abren las puertas a la transformación, a la metamorfosis, al cambio de piel, al renacimiento. La transformación no es lago que hacemos, sino que es algo que ocurre en el proceso de sanación si nos abrimos a no saber, a lo extraño y desconcido, sinos abrimos a caminar por nuevas rutas, nuevos pensamientos, nuevos comportamientos.

    La transformación ocurre en el cuepro físico, emocional, mental y espiritual y se ve manifestado en tus relaciones, en tus decisiones, y en la forma en la que vives tu vida y las experiencias que eres capaz de crear, ahora ya si, conectada a tu máximo potencial creativo.

  • Expándete

    Cuando has tomado consciencia de que eres más que tus propios pensamientos, que tus reacciones automáticas, que tus heridas emocionales, cuando tomas consciencia de que eres mucho más de lo que te han contado y de cómo tu sistema de creencias determina la forma en la que experimentas el mundo, de cómo tus heridas emocionales te hacen reaccionar desde el pasado distorsionando tu percepción del presente, puedes responsabilizarte de ti y empezar a hacerte cargo de todo ese poder creativo, de toda esa energía vital que fluye a través de ti, puedes tomar el timón de tu vida, de todos tus sueños y deseos. Puedes dejar de esconderte, de avergonzarte, de sentirte culpable. pequeña, invisible, puedes dejar de buscar el reconocimiento fuera porque ya lo has encontrado en ti.

    Hay heridas que sanan, otras con las que aprendemos a convivir a lo largo de nuestra vida, pero iniciar este camino, seguro que te ayuda a abrir el corazón, soltar corazas, conectar contigo y con la vida, estar disponible y abierta, para desplegar tus alas y vivir en tu máximo potencial, aquella vida que tu ser, más profundo y esencial desea.

El resultado de la toma de consciencia es una expansión de tu capacidad de cocrear tu realidad, de tomar responsabilidad sobre ti misma y hacerte cargo, desde la adulta, de todos aquellos sueños y objetivos que anhelas vivir.

¿Cómo te acompaño?